¿Sospechas que tu hijo/a tiene un Trastorno de Conducta?: “su temperamento es muy fuerte”, «no entiende de límites ni de normas“, «es desobediente y desafiante”, “no estudia y es conflictivo en el instituto», «es muy apático/a y no sale de su habitación»…

Es el tipo de frases que escuchamos a los padres que vienen a nuestra consulta muy preocupados por tanta hostilidad, desafío y desobediencia por parte de sus hijos/as adolescentes. Y no es para menos, ya que estos son algunos de los rasgos que conforman un Trastorno de Conducta.

La adolescencia, UNA ETAPA COMPLICADA

¿Qué se la pasa por la cabeza a un/a adolescente? ¡Cómo si no lo supieras! todos hemos pasado por esta difícil etapa. Un tramo de vida complicado, tanto para los propios adolescentes como para quienes les rodean, llena de desajustes de la conducta, las emociones y los pensamientos, cuando estos desajustes llegan a perturbar alguno o todos los ámbitos de la vida de los adolescentes, es preciso pedir ayuda a un profesional y aquí es donde entra en juego ISEP Clinic Jerez y su equipo.

Te brindamos una serie de ideas para «lidiar» con la situación

Lo más importante es no perder los papeles ni llegar a los gritos, descalificaciones, o incluso violencia física. Lo que buscamos es solucionar el conflicto, no agravarlo. Debes tener claro que tu hijo/a será capaz de llevarte al límite pero ahí es donde debes ser más listo/a, mantener la calma y gestionar la situación de una forma constructiva. ¡Aquí van nuestros consejos!:

  • 1. EL ARBOLITO DESDE PEQUEÑITO 100% 100%

Los límites debes ponerlos desde el principio y de forma gradual. A los niños se les educa desde el nacimiento, siempre adaptándonos a su edad y sus capacidades, pero no demorando o dejando pasar conductas intolerables porque “son pequeños”. Las agresiones físicas o verbales, la destrucción de objetos o las faltas de respeto no deben permitirse.

  • 2. TRABAJA EL VÍNCULO AFECTIVO 100% 100%

Hablamos del vínculo padre/madre-hijo/a. Una muestra de amor y confianza que generará unas bases muy sólidas para cuando haya unos años complejos o conflictivos (véase la adolescencia). De esta forma evitamos que haya distancianciamiento, falta de respeto o nula comunicación.

Pero ¿cómo logras ese vínculo?. Es un «pasito a pasito» que dura años, desde que tu hijo/a es pequeño/a: dedícale tiempo, comparte aficiones con él/ella y, sobre todo, habla mucho con él/ella. Con ocho años te contará batallitas del cole que te pueden parecer intrascendentes, pero si se siente escuchado/a y comprendido/a, cuando sea adolescente, las batallitas serán más importantes para él/ella, y confiará en tu figura para contártelas.

  • 3. APÓRTALE SEGURIDAD 100% 100%

Aprovecha tu posición y capacidad para ser el pilar que le aporte seguridad y comprensión. Es muy importante que tu hijo/a sienta que cuando tenga problemas, puede acudir a ti. Hazle sentir respetado/a y comprendido/a. También es fundamental ponerle límites pero siempre desde ese respeto y amor. Verás que así se «abre» a ti completamente y se facilita la convivencia.

Cuando entendemos que es normal que en esta etapa se rebelen un poco contra nosotros, que necesiten más espacio, que encierren en su habitación durante horas, o que no nos cuenten nada, todo se vive con más tranquilidad.

¿Y si estos consejos no funcionan?

Pues no ocurre nada, es hora de buscar ayuda de un profesional. Ponemos a tu disposición un amplio equipo de especialistas que darán solución cuando el conflicto se instala en casa o te sientes sin recursos para manejar ciertas situaciones.

Seguro que unas sesiones de orientación familiar, o el trabajo con el propio adolescente sirven de ayuda. Ante un problema es mejor no demorarlo ni permitir que se enquiste.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies